04 junio 2011

¿PORQUE ME DEJASTE A LOS TRES AÑOS DE EDAD????


Oh, sí, lo sé, buen "gitano”, cuando me mirabas con tus grandes ojos profundos.

Yo bajaba donde tú estabas, o asciendia donde tú estabas y en tu reino me mezclaba contigo, buen “Gitano”, buen perro mío, y me salvaba contigo-
Aquí en tu reino de serenidad y silencio, donde la voz humana nunca se oye,
converso en el oscurecer y entro profundamente en tu mediodía.

Tú me has conducido a tu habitación, donde existe el tiempo que nunca se pone.
Un presente continuo preside nuestro diálogo, en el que el hablar es el tuyo tan sólo.
Yo callo y mudo te contemplo, y me yergo y te miro. Oh, cuán profundos ojos conocedores.

Allí oigo tu ronco decir y saber desde el mismo centro infinito de tu presente.
Pero no puedo decirte nada, aunque tú me comprendes… Oh, yo te escucho.
Tus largas orejas suavísimas, tu cuerpo de soberanía y de fuerza, tu ruda pezuña peluda que toca la materia del mundo, el arco de tu aparición y esos hondos ojos apaciguados donde la Creación jamás irrumpió como una sorpresa.

Allí, en tu cueva, en tu averno donde todo es cenit, te entendí, aunque no pude hablarte.
Todo era fiesta en mi corazón, que saltaba en tu derredor, mientras tú eras tu mirar entendiéndome.
Desde mi sucederse y mi consumirse te veo, un instante parado a tu vera,
pretendiendo quedarme y reconocerme.

Pero yo pasé, transcurrí y tú, oh gran perro mío, persistes.
Residido en tu luz, inmóvil en tu seguridad, no pudiste más que entenderme.
Y yo salí de tu cueva y descendí a mi alvéolo viajador, y, al volver la cabeza, en la linde vi, no sé, algo como unos ojos misericordes.


             NUNCA TE OLVIDARE CAMPEÓN...