11 mayo 2011

LA TAZA VACIA


Según una vieja leyenda, un famoso guerrero, fue de visita a la casa de un Maestro Zen. Al llegar se presenta a éste, contándole de todos los títulos y aprendizajes que ha obtenido en años de sacrificados y largos estudios.
Después de tan sesuda presentación, le explica que ha venido a verlo para que le enseñe los secretos del conocimiento Zen.

Por toda respuesta el Maestro se limita a invitarlo a sentarse y ofrecerle una taza de té.
Aparentemente distraído, sin dar muestras de mayor preocupación, el maestro vierte té en la taza del guerrero, y continúa vertiendo té aún después de que la taza está llena.
Extrañado, el guerrero le advierte al Maestro que la taza ya está llena, y que el té se escurre por la mesa.

El Maestro le responde con tranquilidad: "Exactamente señor. Usted ya viene con la taza llena,
 ¿cómo podría aprender algo?"
Ante la expresión incrédula del guerrero el Maestro enfatizó: "A menos que su taza esté vacía, no podrá aprender nada".