19 marzo 2011

LA DECISIÓN

Un muchacho va a anunciarle a sus suegros que se va a casar con su hija. La suegra le responde que está encantada y que le ayudará en todo lo referente a la boda, pero el suegro se queda con cara de indecisión.
Va pasando el tiempo y unos días antes de la boda está el muchacho a solas con la suegra haciendo los preparativos de la boda. Con todos los preparativos no se dieron cuenta y dieron las 3 de la madrugada.
Entonces la suegra que estaba espléndida, le comenta al muchacho que siempre le ha atraído y que le encantaría que le hiciese el amor antes de que se casara con su hija. Se va hacia él, y susurrándole al oído le dice "a la derecha tienes la puerta hacia la calle, si vas hacia ella significará que pasas de mí; y a la izquierda tienes la de mi habitación, a la que yo iré, tú decides hacia dónde vas" y la suegra se marcha hacia la habitación desnudándose.
El muchacho durante un rato se queda allí, de pié, sin saber que hacer, total, no pasaría nada por un polvete que le echara a su suegra, porque ella quería, así que no le diría a nadie nada, pero por otro lado estaba el amor que sentía por su futura esposa.
Pasaba el tiempo y seguía sin saber qué hacer, hasta que decidió ir hacia la puerta de la derecha.
Cuando salió a la calle pudo divisar en su coche, apoyado, al suegro que lo miraba con cara de ironía.
Entonces le dijo el suegro: "Has hecho bien muchacho, eso que te ha dicho mi mujer era una trampa, una prueba que he querido hacerte para ver si te merecías a mi hija, y puesto que has salido por la puerta correcta, te felicito muchacho, y bienvenido a la familia" y el hombre lo abraza.


MORALEJA: Suerte que el muchacho llevaba los condones en el coche porque si los llega a llevar encima...

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